No creas que tu perro precisa un baño períodico como tú, todo lo opuesto, si realizas esta acción todos los días puedes provocarle una sucesión de inconvenientes de los que es posible que jamás se recupere. No hay directivas estrictas sobre la continuidad con la que hay que lavar a los perros. Esto va a depender de varios causantes, como por poner un ejemplo: la raza, su salud, su modo de vida, etcétera. Aquí tienes ciertas pautas que puedes continuar para elegir cuándo lavar a tu amigo:

– Si tu perro tiene pulgas, garrapatas o cualquier otra clase de bicho, tienes que ofrecerle un óptimo baño para empezar a suministrarle el régimen que necesite para remover a los bichos. Usa un champú particular que mate a los parásitos y sus huevos. Es posible que debas seguir lavando al animal una vez por semana o cada un par de semanas, es dependiente de lo que aconseje el veterinario.


– Si el perro tiene el pelo largo, tienes que establecer una rutina de aseo. Cepíllale y mantén su pelo sin nudos. Considera que al caminar, si es pequeño, arrastrará bazofia entre sus faldas. Procura recortárselas de forma frecuente.

– Como cualquier persona, tu perro puede padecer alergias que le generarán caspa. Coméntaselo a tu veterinario y compra un champú particular para este género de inconvenientes. Si no le puedes duchar bastante sería aconsejable que le adquieras toallitas húmedas que aparte de refrescarle le quitarán las pieles fallecidas de su alergia.

Ten en cuenta que para la mayor parte de los perros la hora del baño es un inconveniente, por consiguiente procura realizar ese instante lo mucho más satisfactorio que logres. Háblale con calma y de manera cariñosa antes, a lo largo de y tras el baño.


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